Un espacio para escribir

Búsqueda personalizada
El espacio para escribir ha de ser sagrado.

Sea tu dormitorio, o un parque, o un bosque, o una cafetería, para poder escribir a gusto debes sentir música celestial en ese espacio. Debes sentirte en profunda comunicación contigo.

Se trata de dejar de lado los problemas cotidianos y entrar, para escribir, en la catedral de tu alma.

Me encantan las catedrales. Son el símbolo del esfuerzo por construir algo bello. Me siento como una catedral porque mi tarea en esta vida es construirme.

Para escribir tengo algunos ritos. Un tazón de caldo caliente, música suave y latina para inspirar a mi alma y, en esos momentos mi dormitorio se convierte en un espacio sagrado y gozoso donde habita el alma.

Escribir sirve para que el alma se exprese, y el alma no lo hace en circunstancias incómodas. El alma necesita un espacio íntimo y un tiempo tranquilo donde el placer sea posible.

Te propongo que elijas cuidadosamente el tiempo y el espacio para escribir, a sabiendas de que en esos momentos tu alma canta y se eleva hacia el cielo como una catedral a punto de salir volando.